CRÍTICA – WATCHMEN

Regina King en Watchmen.

Texto por: Edwin Cruz

Desmesurado y ambicioso quien adapta Watchmen (Alan Moore, Dave Gibbons DC Comics, 1986-87), deconstrucción mítica del superhéroe. La reescritura de la huella mnémica cultural deviene en distopía inabarcable para la adaptación. Se atrevió con fidelidad casi de copycat Zack Snyder –imprimiendo en cine una obra maestra- en 2009. 10 años después, Damon Lindelof (showrunner de Lost y The Takeovers) se atavia del reto y redactó para HBO ucronía de filigrana, pues no pretende ser adaptación muy libre de la reverenciada novela gráfica, ni secuela.

En esta nueva invectiva Nixon no está al mando. Robert Redford, símbolo del progresismo más demócrata, es presidente desde 1993. No hay contexto de guerra fría. Lo que se vive en el desierto de lo real es una tensión racial que viene dada por una política de estado de reconocimiento del holocausto negro (Tulsa, donde ocurrió una matanza terrible en 1921, hecho lamentablemente cierto) y la consiguiente abyección del blanco, dando lugar a un grupo supremacista llamado Séptima Kaballería, quienes a su vez –enmascarados de Rorschach, el honesto ícono heroico de los Watchmen–  reeditan lo de 1921 en la llamada “noche blanca”, donde asesinan a policías , sobreviviendo unos pocos.  El hecho produce una suerte de paz forzada. Los agentes acorralados tendrán que encapucharse para preservar identidades y a sus familias. Entre ellos, Angela Abar (Regina King), una mujer que dejó la institución policial pero sigue operando como vigilante enmascarada bajo el alias de Sister Night. Otro personaje que se incorpora a la banda es Looking Glass (Tim Blake Nelson), un nativo de Oklahoma con dotes poco éticos en los interrogatorios. El Jefe de la fuerza es encarnado por un adecuado Don Johnson que guarda esqueletos en su armario moral. Otra agresión hacia un agente, más la grabación declaratoria de intenciones de la Séptima Kaballería, enciende la chispa de la confrontación en presente, que tendrá numerosas incursiones en alucinantes flashbacks y flashforwards. De los Watchmen originales queda el eco del todopoderoso Dr. Manhattan “refugiado en Marte” con su indiferencia por la raza humana; el legado cínico de Comedian es asumido por la agente Blake (antigua Silk Spectre, quien dinamita a su clase persiguiendo enmascarados), y Adrian Veidt, el arquitecto del genocidio alienígena que unió forzosamente al mundo en 1985, está encerrado en una nueva fortaleza que bien puede ser el paraíso. Su megalomanía y un legado sorpresivo tendrán peso determinante en el desarrollo de la trama.

De atmósfera totémica videoclipera con Mark Romanek remitido, Damon Lindelof apuesta a la épica. Los  diálogos  construidos junto a su equipo (Lila Byock, Claire Kiechel y Nick Cuse, entre otros) tienen alta significancia e implicaciones; expande sapiente los enigmas como la percepción que de tiempo y espacio tiene el Dr. Manhattan. Escoge de aliados a Trent Reznor y Atticus Ross, quienes hacen de la partitura una extensión densa y a la vez caleidoscópica: del oscuro industrial, al jazz, al blues y a reinterpretaciones tan adecuadas como Life On Mars de David Bowie. La música es tan poderosa que pareciera suplir en sí misma la paleta del fuera de campo cinematográfico.

Capítulo aparte para las actuaciones: consabido el peso de ser el héroe clásico en la trama, pues hay ciertas limitantes en su camino de consagración que no admiten algunos desdobles, Regina King sale bien parada de este viacrucis; Tim Blake Nelson y su poderosa voz, hacen contrastado complemento al patético  sorprendente personaje de Looking Glass; Jean Smart y las postales sarcásticas y de hastío existencial de su agente Blake, es quizás la nota actoral más reluciente junto al insufrible autosuficiente de Jeremy Irons, así como la grata sorpresa de ver al ser extraordinario que encarna un Louis Gosset Jr. sacado del olvido.

Amén de la ficción,  Watchmen de Lindelof expone venas conocidas y  posmodernas: la insana cultura trollera de las redes sociales; el peligro perenne de la democratización de las armas de fuego, el latente conflicto racial estadounidense y la indistición entre agresor- agredido. Fabuloso delirio ilustrado de verdades que trasciende su formato televisivo.

FICHA TÉCNICA:

Watchmen, EEUU. 2019

Dirección: Damon Lindelof (Creador), Steph Green, Nicole Kassell, Andrij Parekh, Stephen Williams.

Guion: Damon Lindelof, Nick Cuse, Lila Byock, Christal Henry, Cord Jefferson, Carly Wray (Novela gráfica: Dave Gibbons, Alan Moore)

Música: Trent Reznor, Atticus Ross

Fotografía: Chris Seager, Xavier Pérez Grobet, Gregory Middleton, Andrij Parekh

Reparto: Regina King, Jeremy Irons, Don Johnson, Tim Blake Nelson, Louis Gossett Jr., Adelaide Clemens, Andrew Howard, Tom Mison, Frances Fisher, Jacob Ming-Trent, Yahya Abdul-Mateen II, Hong Chau.

Disponible en HBO.

26 nominaciones a los premios Emmy 2020.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s