Crítica – Marriage Story – Olvídame y Pega la vuelta

Fotograma de “Marriage Story” de Scarlett Johansson y Adam Driver.

Las relaciones humanas han sido siempre algo de lo que se ha estudiado mucho y el cine no es la excepción. Es un tema que apasiona mucho. El camino hacia la construcción de una vida juntos, nunca es fácil y una vez se construyen las rutinas, se vinculan los grupos de amigos, se crean las afinidades, destruir eso, sí que es una fatalidad.

Sobre el matrimonio, el Duo Pimpinela tiene más de treinta años cantándole, y el cine se ha encargado de llevarnos todos los puntos de vistas posibles. Repasemos algunas películas: En Kramer vs. Kramer (Robert Benton, 1979), ambos personajes se enfrentan ante la necesidad de Joanna (Meryl Streep) de encontrarse a sí misma, por lo que a Ted (Dustin Huffman) le toca asumir su rol de padre. En A Separation (Asghar Farhadi, 2011), el proceso es el protagonista, y a través de él se expone la lucha entre la fe, y una sociedad que se resiste a reconocer a la mujer como individuo sujeto de derechos. En Revolutionary Road (Sam Mendes, 2008), Frank (Leonardo DiCaprio) y April (Kate Winslet), se diluyen en la perfecta sociedad del 1950, que les exige abandonar su individualidad porque ya formaron una familia, a lo que ambos se resisten ruidosamente. Y si de ruidos y berenjenales se trata, ¿“Who’s Afraid of Virginia Woolf?” (Mike Nicholls, 1966) se lleva todos los premios que la academia de la autodestrucción entrega.

 Así pues, en Marriage Story, Noah Baumbach (Frances Ha, Margot at the Wedding, The Meyerowitz Stories) tiene definido su estilo de contar las historias, y lo hace con mucho diálogo. Ésta no es la excepción, y los personajes de Charlie (Adam Driver) y Nicole (Scarlett Johansson) nunca paran de hablar. Driver, que definitivamente está en su momento estelar, y con quien hice las paces después de nuestro fallido encuentro en Paterson, junto a una sorprendente Johansson, que se aleja del estereotipo de la mujer sexy, nos brindan un duelo efervescente de emociones, que por momentos entiendes a uno y quieres matar al otro.

Lo duro de esta historia es que la parte más difícil estaba resuelta desde el principio, ésa en la que tenemos que ponernos de acuerdo en qué juntos ya no podemos estar y que la separación la haremos lo más tranquila posible, sin ruidos, sin abogados, sin terceros. Solo tú y yo, los que iniciamos esto. No los dejan, tampoco hacen mucho para evitarlo, y poco a poco se van alejando de eso que los atrajo desde el principio y a lo largo de toda la película se evidencian las malas decisiones que tomaron antes y después, que hicieron del durante una pesadilla. Porque las relaciones son eso, un contrapeso, una búsqueda constante del balance en el que alguien tiene que ceder en un momento para que podamos equilibrarnos. Cuando solo es uno que cede siempre, pasa lo que tiene que pasar.

Ficha Técnica:

Dirección y Guión: Noah Baumbach.

Actuaciones: Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Alan Alda, Ray Liotta, Azhy Robertson, Julie Hagerty, Merritt Wever, y Wallace Shawn.

País: Estados Unidos de Norteamérica.

Año: 2019 / Netflix.

Duración: 136 minutos.

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