54th New York Film Festival Y La Temporada De Premios

Texto Por: Smayle A. Dominguez

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El New York Film Festival celebró el año pasado su edición No. 54, en las fechas oficiales del 30 Septiembre y el 16 de Octubre, digo oficiales porque las proyecciones para la prensa iniciaron con antelación a estas, específicamente desde el 19 de Septiembre. Abreviado ocasionalmente como NYFF (Por sus siglas en inglés), este festival fue fundado en 1963 por Amos Vogel y Richard Roud, preocupados por crear un espacio para mostrar cine de vanguardia a nivel internacional, de ahí la importancia del mismo y considerado por muchos como un escenario notable para observar las nuevas corrientes cinematográficas a nivel global. Los filmes, son seleccionados por la Sociedad Fílmica del Lincoln Center (Film Society Of Lincoln Center), contando con distintas categorías, además de la peculiaridad de ser un festival no competitivo. Por ahí anduvimos desde el 26 de Septiembre hasta el 5 de Octubre y a continuación los detalles más relevantes en los días que pudimos convivir con la muestra de cine más importante de Nueva York y cómo estas películas se convierten en menciones recurrentes en la actual temporada de premios que vive la fábrica de cine más importante de Estados Unidos y el mundo (Hollywood).

MAIN SLATE

A pesar de ser un evento no competitivo, el Main Slate es considerada como la selección oficial del festival, son las obras consideradas importantes, ya sea por su director, propuesta cinematográfica o tema relevante en la sociedad actual y que representan una curada muestra del cine contemporáneo, dentro de la industria fílmica mundial. Normalmente, las películas dentro de esta categoría, son referentes a la hora de captar nominaciones de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos (Premios Oscar) y demás premios importantes como los pasados Globos de Oro.

En esta edición, contando con 25 títulos, es interesante ver como cada vez más en el cine de hoy, las historias lideradas por personajes femeninos y/o películas dirigidas por mujeres están permeando el sistema, el protagonismo femenino fue clave en el festival. Películas como Certain Women, Toni Erdmann, Julieta, The 13th, 20th Century Women, Aquarius, Elle, Hermia and Helena, Personal Shopper y The Unknown Girl, forman parte de esta cartelera principal y son muestra palpable de la apertura que se está presentando internacionalmente, falta mucho, pero se está avanzando. The Unkown Girl, última apuesta de los hermanos Dardenne, estrenada en Cannes el año pasado, fue de las cuales tuvimos la oportunidad de observar, filme que muestra la vida de una doctora que se ve involucrada en un drama personal sobre culpa y responsabilidad social. Buena e interesante propuesta contada con la austeridad visual que caracteriza a estos grandes directores, donde destaca la interpretación de Adèle Haenel, mas, no dentro de lo mejor de su repertorio. En Certain Women, Kelly Reichardt se enfoca en personajes, una historia coral que muestra los anhelos, dificultades y carácter de distintas mujeres que coexisten en una realidad cercana. Convincentes actuaciones que se encargan de encausar historias sobre cotidianidad humana. Sin embargo, el parsimonioso ritmo de la cinta sumado a su poca eventualidad argumental, la hacen padecer de un letargo desfavorable. Julieta y Toni Erdman se enfocan en la relación progenitor-descendiente, ambas trabajando la distancia física y emocional, al mismo tiempo, el desapego y la redención familiar, la primera, de Almodóvar y con una estética visual sin reproches, tropieza en su irregular estructura narrativa y excesos de indulgencia. Es un regreso a forma luego de aquellos malos Amantes Pasajeros. La otra es alemana y navega entre la comedia y el drama, sí, los alemanes hacen comedia y salen muy bien parados. Toni Erdman, es la tercera película de Maren Ade y sin dudas, uno de los mejores filmes del 2016. Cuenta con dos actuaciones principales (Sandra Hüller y Peter Simonischek) de primerísimo nivel, que deconstruyen de la manera más estrafalaria, una sentida oda a esa conexión familiar y humana, que es tan necesaria en estos días.

Staying Vertical y Paterson, por igual se enmarcan en temáticas similares, la creación artística. Sin embargo, la primera, creación de Alain Guiraudie, fue la película más polémica en Cannes el pasado 2016, por su atrevida y provocadora puesta en escena. Sugestiva visual y narrativamente, además de contar con un mordaz empeño por romper preceptos argumentales, la francesa se convierte en uno de los ensayos visuales más consumados que he visto en los últimos años, gran obra. La segunda, creación de Jim Jarmusch, no es más que otra muestra de la grandeza de un autor que hace transcender su cine desde la periferia, desde aquella cotidianidad absurda que no genera envidia. Liderada por un excelente Adam Driver, Paterson es un poema cinematográfico dedicado al arte y a como el gran anhelo de crear, puede convertirse en el único sustento de nuestro día a día.

Por otra parte, Manchester By The Sea, es una de las películas con más renombre que se presentaban en el festival, desde su estreno en Sundace, se convirtió en una de las favoritas para esta temporada de premios. Kenneth Lonergan, dirige la travesía emocional de Lee Chandler (Un correcto y contenido Casey Affleck), que se ve de frente, con un pasado al que creía haber enterrado, nuevas responsabilidades y un sobrino a cargo, interpretado por un muy buen Lucas Hedges. El filme padece de extenderse y de arraigar demasiado su cauce argumental en la pasividad de la vida de su protagonista, lo que genera una historia arrítmica con momentos muy irregulares. Tras atravesar una tortuosa primera mitad, la cinta se encamina en crear sus mejores momentos, entre sus protagonistas principalmente, ver aquella formidable escena sobre el encuentro y dialogo entre Aflleck y Michelle Williams. Aquellos momentos de extraña incomodidad, muestran el tono realista que desea reflejar Lonergan; cómo lidiar con una muerte traumática en un contexto aislado.

Nos quedamos con ganas de muchas: Moonlight, I, Daniel Blake, Sierranevada, Neruda…películas que han sido de lo mejor del 2016 de acuerdo a muchas publicaciones.

EXPLORATIONS

La nueva sección Explorations, nos ofrece un catálogo del cine más audaz que se está creando hoy, en cuanto a lenguaje narrativo / audiovisual se refiere. Muestra de que el festival está preocupado por dar a conocer las nuevas tendencias en la cinematografía internacional. The Ornithologist, película portuguesa de João Pedro Rodrigues es una exaltación metafísica/ religiosa que, si bien no funciona del todo, debido a un lenguaje rebuscado que sobre-estimula sin necesidad, logra crear momentos con una atmósfera encomiable. Esta misma situación la presenta All The Cities Of The North, cinta del yugoslavo Dane Komljen, pero que con mayor eficacia, encamina la gran carga atmosférica / ritualista de muchas secuencias del filme, lo que convierten a Komljen en uno de los directores más herméticos y atrevidos que he visto en los últimos años. Este Docu-Drama, permea las entrañas de lo que las “revoluciones arquitectónicas/sociales” pueden hacer de una cuidad. Haciendo símil argumental con ciudades como Brasilia y revisitando el despertar de la humanidad desde un ojo siempre crítico, este director conceptualiza una de las visiones más arriesgadas e interesantes de las proyectadas en el festival.

Todo Lo Demás, es el debut cinematográfico en ficción de la mexicana Natalia Almada, quien en 2011 había tomado notoriedad con su documental “El Velador”, en este caso se auxilia de una formidable y en plena forma Adriana Barraza, para relatar una historia sobre duelo y como este puede definir casi toda nuestra vida si no actuamos sobre los traumas a tiempo. Filmada con un estilizado y sobrio pulso, Almada crea una sensible pero realista apología sobre la rutina de un ser humano que ha decidido permanecer en la parte más oscura de su alma.

REVIVALS

En esta sección se presentan filmes clásicos que han sido restaurados para ser presentados de nuevo y preservarse de la manera correcta. Esta edición del festival contaba con grandes películas como Ugetsu Monogatari, Memorias del Subdesarrollo, L’argent y la segunda película del director Edward Yang, Taipei Story.

Clásico del cine Taiwanés, Taipei Story, es un retrato incisivo sobre transición. Personal…cultural, la prisión que puede personificar el presente, no poder existir en el momento. Vivir y alimentarse del pasado o futuro, según convenga. Yang es especialista en crear ambientes, la yuxtaposición personaje/espacio es de suma importancia en la representación visual del filme, el conflicto, el encierro y la forma en que las salidas siempre se encuentran en los límites, a un paso de la materialización. Todo esto funciona como una perfecta metáfora sobre el contexto social y económico por el cual atravesaba el país en la época. Una obra magna, plausible en todos los sentidos.

JIM JARMUSCH

El gran Jim Jarmusch, fue quizás, la figura más emblemática del festival, a parte de la proyección de dos de sus últimos filmes (Paterson, del que hablamos anteriormente, y Gimme Danger sobre el cual hablaremos más adelante), por igual se encargó de dar una charla de hora y media sobre su cine y carrera.

Jarmusch, es sin dudas uno de los directores más importantes en el cine contemporáneo actual, su prolífica, excelente y ¿menospreciada? Filmografía, lo hacen merecedor de todos los galardones posibles. Con Paterson y Gimme Danger demuestra nueva vez, la gran calidad que posee su cine y cómo su sello se mantiene firme a través de los años. Este último, documental sobre una de las bandas más importantes de la escena Punk estadounidense, The Stooges. Una perspicaz e informada representación sobre un grupo de jóvenes interesados en ser algo más que simples ciudadanos… y cómo la música puede convertirse en tu salvación o perdición. Un estudio que se enmarca en la narrativa visual heterogénea de un Jim Jarmusch empeñado en homenajear a una de sus bandas favoritas. Contando con el legendario Iggy Pop como hilo conductor y encargado de soltar sin mesura su peculiar idiosincrasia, el documental logra satisfacer y encantar al más exigente.

Al final del día, este y otros festivales importan porque generan un nicho, un lugar, a muchos autores que necesitan apertura en el mundo de la industria cinematográfica estadounidense. En este contexto, el New York Film Festival es un gran encuentro, sobre diversidad cultural cinematográfica. Celebrar y aplaudir que existan espacios tan importantes como este. Cine de gran calidad en la capital del mundo.

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Sandra Hüller y Peter Simonischek en ‘Toni Erdmann’.

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